AUTOBIOGRÁFICAMENTE (SCHREBER) (CAP. III) (62-3)
Sigmund Freud (1911)
Resumen:
Para justificar nuestra renuncia provisional, adelantamos que la modalidad del proceso represivo está más estrechamente
vinculada a la historia del desarrollo de la libido y a la predisposición dada en ella que a la formación de síntomas. En el
psicoanálisis, derivamos los fenómenos patológicos de la represión, que podemos dividir en tres fases distintas:
1. Fijación: Es la primera fase y la condición previa de la represión. Una pulsión no sigue el desarrollo normal y queda estancada
en un estadio más infantil. Esta fijación crea una predisposición a enfermar más tarde y determina el resultado de la tercera fase
de la represión.
2. Represión propiamente dicha: Es la segunda fase, que parte de los sistemas del yo de desarrollo más alto y puede describirse
como un esfuerzo activo de "dar caza". Afecta a las pulsiones que inicialmente se retrasaron y a las aspiraciones psíquicas q ue el
yo encuentra desagradables, estableciendo un enlace con las ya reprimidas. La repulsión de los sistemas conscientes y la atracción
de los inconscientes trabajan juntas para lograr la represión.
3. Fracaso de la represión: Es la tercera y más importante fase para los fenómenos patológicos, donde lo reprimido irrumpe y
retorna. Esta irrupción proviene del lugar de la fijación y representa una regresión del desarrollo libidinal.
En resumen, aunque hemos identificado diversas fijaciones correspondientes a los estadios del desarrollo de la libido, debemo s
estar preparados para encontrar otras diversidades en los mecanismos de la represión y la irrupción, que no siempre se podrán
atribuir únicamente a la historia del desarrollo de la libido.
Explicación y conclusión:
El psicoanálisis enfrenta grandes dificultades al intentar comprender las pulsiones (impulsos y deseos) a través de la conciencia,
así que se enfoca en las perturbaciones del alma para obtener conocimiento. Hasta ahora, se han investigado principalmente las
pulsiones sexuales, que se han podido observar de manera aislada en las psiconeurosis. Estas pulsiones sexuales son diversas y se
originan en múltiples fuentes orgánicas. Al principio, operan de manera independiente unas de otras y solo más tarde se unen en
una síntesis más o menos completa.
El objetivo primordial de cada pulsión sexual es alcanzar el placer orgánico antes de convertirse en serviciales para la función de
reproducción. A lo largo de la vida, algunas pulsiones sexuales continúan asociadas con las pulsiones del yo, proporcionándo les
componentes libidinosos que normalmente pasan desapercibidos. Solo en situaciones de enfermedad mental, estos componentes
pueden llegar a la superficie. Estas pulsiones sexuales se distinguen por su capacidad para actuar de manera vicaria unas respecto
a otras, intercambiando fácilmente sus objetos de deseo (cambios de objeto). Además, debido a estas propiedades, las pulsiones
sexuales están preparadas para llevar a cabo operaciones muy alejadas de sus metas originales (sublimación).
En el psicoanálisis, se deriva universalmente de la represión los fenómenos patológicos. La represión se puede descomponer en
tres fases: La primera fase consiste en la fijación, que es cuando una pulsión o componente pulsional no se desarrolla normal mente
y permanece en un estadio más infantil. La segunda fase es la represión propiamente dicha, que es un esfuerzo activo del yo
consciente para mantener esos impulsos reprimidos. La tercera fase, y la más sustantiva para los fenómenos patológicos, es el
fracaso de la represión, cuando lo reprimido irrumpe y regresa a la superficie, causando problemas. Este proceso es complejo y
tiene varios desafíos, y aunque se han identificado diferentes puntos de fijación, debemos estar preparados para encontrar
diversos mecanismos en la represión y la irrupción que no siempre se pueden explicar solo con la historia del desarrollo de los
impulsos.
Para concluir, el estudio de la represión en el psicoanálisis muestra que nuestros impulsos y deseos pueden quedarse atascados
en el desarrollo, lo que puede causar problemas cuando tratamos de mantenerlos bajo control o cuando vuelven a surgir. Este
proceso es complejo y tiene varias fases, cada una con sus propios desafíos.
Ideas Principales:
- El psicoanálisis enfrenta dificultades para comprender las pulsiones a través de la conciencia.
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