Huesos Suturales o Wormianos
Es una articulación inmóvil (en la mayoría de los casos, del cráneo maduro)
que sostiene juntos a la mayoría de los huesos craneales. Sin embargo, a
, Los nombres de muchas suturas reflejan los huesos que unen. Por ejemplo,
la sutura frontocigomática está entre el hueso frontal y el cigomático. De
manera similar, la sutura esfenoparietal se halla entre el hueso esfenoides y
el parietal. No obstante, en algunos casos, los nombres de las suturas no
son tan obvios De las tantas suturas que se encuentran en el cráneo,
identificaremos solo cuatro suturas prominentes:
1. La sutura coronal (coron-= en relación con el plano frontal o coronal) une
el hueso frontal y ambos huesos parietales
2. La sutura sagital (sagit-= flecha) une los dos huesos parietales en la línea
media superior del cráneo. Su nombre se debe a que en los lactantes, antes
de que los huesos craneales se unen firmemente, la sutura y las fontanelas
(sitios blandos) asociadas con ella se parecen a una flecha.
3. La sutura lambdoidea une los dos huesos parietales con el hueso
occipital. Su nombre se debe a que su aspecto es similar a la letra griega
mayúscula lambda (A), como puede verse en la Figura 7.6 (con un poco de
imaginación). Puede haber huesos suturales en las suturas sagital y
lamboidea,
4. Las dos suturas escamosas (escam- = plano, como las escamas planas
superpuestas de la víbora) unen los huesos parietal y temporal en las caras
laterales del cráneo
Reparos en la Superficie Ósea
Los huesos tienen reparos de superficie característicos, rasgos estructurales
adaptados para funciones específicas. La mayoría no están presentes al
nacer, pero se desarrolla en respuesta a ciertas fuerzas y son más
prominentes en el esqueleto maduro. En respuesta a la tensión sobre la
superficie de un hueso por parte de tendones, ligamentos, aponeurosis y
fascia, se deposita hueso nuevo, lo que da lugar a áreas más rugosas o
prominentes. Por el contrario, la compresión sobre la superficie ósea
produce una depresión. Existen 2 tipos principales de reparos:
1) hendiduras y orificios, que permiten el paso de tejidos blandos (como
vasos sanguíneos, nervios, ligamentos y tendones) o forman articulaciones.
2) apófisis, proyecciones o saliencias óseas que ayudan a formar
articulaciones o sirven de punto de inserción para tejido conectivo (como
ligamentos y tendones).
Es una articulación inmóvil (en la mayoría de los casos, del cráneo maduro)
que sostiene juntos a la mayoría de los huesos craneales. Sin embargo, a
, Los nombres de muchas suturas reflejan los huesos que unen. Por ejemplo,
la sutura frontocigomática está entre el hueso frontal y el cigomático. De
manera similar, la sutura esfenoparietal se halla entre el hueso esfenoides y
el parietal. No obstante, en algunos casos, los nombres de las suturas no
son tan obvios De las tantas suturas que se encuentran en el cráneo,
identificaremos solo cuatro suturas prominentes:
1. La sutura coronal (coron-= en relación con el plano frontal o coronal) une
el hueso frontal y ambos huesos parietales
2. La sutura sagital (sagit-= flecha) une los dos huesos parietales en la línea
media superior del cráneo. Su nombre se debe a que en los lactantes, antes
de que los huesos craneales se unen firmemente, la sutura y las fontanelas
(sitios blandos) asociadas con ella se parecen a una flecha.
3. La sutura lambdoidea une los dos huesos parietales con el hueso
occipital. Su nombre se debe a que su aspecto es similar a la letra griega
mayúscula lambda (A), como puede verse en la Figura 7.6 (con un poco de
imaginación). Puede haber huesos suturales en las suturas sagital y
lamboidea,
4. Las dos suturas escamosas (escam- = plano, como las escamas planas
superpuestas de la víbora) unen los huesos parietal y temporal en las caras
laterales del cráneo
Reparos en la Superficie Ósea
Los huesos tienen reparos de superficie característicos, rasgos estructurales
adaptados para funciones específicas. La mayoría no están presentes al
nacer, pero se desarrolla en respuesta a ciertas fuerzas y son más
prominentes en el esqueleto maduro. En respuesta a la tensión sobre la
superficie de un hueso por parte de tendones, ligamentos, aponeurosis y
fascia, se deposita hueso nuevo, lo que da lugar a áreas más rugosas o
prominentes. Por el contrario, la compresión sobre la superficie ósea
produce una depresión. Existen 2 tipos principales de reparos:
1) hendiduras y orificios, que permiten el paso de tejidos blandos (como
vasos sanguíneos, nervios, ligamentos y tendones) o forman articulaciones.
2) apófisis, proyecciones o saliencias óseas que ayudan a formar
articulaciones o sirven de punto de inserción para tejido conectivo (como
ligamentos y tendones).