TÉCNICAS DE AUTOPSIA ORAL
Se han descrito en la literatura científica diferentes formas de abordaje a la cavidad oral (Heit,
2008; González Gómez, 2015) y pese a que algunos autores han expresado que la autopsia oral se
circunscribía sólo a la extirpación de maxilar y mandíbula, la realidad indica que dicha maniobra
debería ser considerada como necesaria solo en aquellos casos en que pudiera facilitar el examen
odontológico-legal. En ese sentido, se conocen situaciones de grandes catástrofes donde se han
entregado maxilares y mandíbulas con restos óseos que no se correspondían, originando serios
inconvenientes para las ulteriores identificaciones (Interpol, 2006). Entre las técnicas más clásicas,
se pueden mencionar:
Técnica de Keiser-Nielsen:
se practica una primera incisión en forma de herradura a una distancia de 2 a 3 centímetros por
debajo de la base de la mandíbula (Figura 1). Este corte recorre todo el cuerpo mandibular y el
borde posterior de la rama ascendente hasta descubrir la totalidad del hueso. Este autor
recomienda la extracción de la mandíbula para lo cual se deberán cortar los músculos y ligamentos
de la zona mediante una sección horizontal a nivel de la rama mandibular a la altura de los bordes
oclusales de los terceros molares. Posteriormente, se va disecando formando un colgajo de tejido
que puede elevarse y permite exponer los dientes de la arcada superior. Se ha descrito una
variante a este procedimiento, denominada inframandibular baja (Figura 2). El colgajo puede
retraerse después, preservando el aspecto facial.
Técnica de Luntz:
Es un procedimiento sumamente invasivo por lo que no es una maniobra de elección en aquellas
situaciones en las que el cadáver sea susceptible de exhibirse en una sala velatoria. Se practican
dos incisiones profundas en forma de "V" hacia atrás, desde las comisuras labiales hasta el arco
cigomático (Figura 3). Una vez realizadas las incisiones se procede a retraer los tejidos blandos y
liberar las ramas ascendentes de la mandíbula, utilizándose luego una sierra eléctrica para cortar y
liberar el maxilar superior. Se debe evitar dañar los ápices radiculares, especialmente a nivel de los
caninos, en el momento de cortar con la 8 Revista Skopein N°13 Revista Skopein - Criminalística y
Ciencias Forenses Fig Nº 2. Variante de la técnica de Keiser-Nielsen. Fig Nº 1 Técnica de Keiser-
Nielsen. Fig Nº 3. Técnica de Luntz. sierra el maxilar superior para no perder potencial evidencia.
Existe una variante de este procedimiento, denominada técnica de Carr, donde se seccionan las
ramas ascendentes de la mandíbula en lugar de desarticularla, resultando una metodología más
rápida pero con la pérdida de datos que pudiera aportar la articulación temporomandibular.
Técnica de Stimson:
se realiza una sola incisión desde la comisura labial hasta el trago de la oreja (Figura 4). Una vez
que se deja al descubierto la rama ascendente mandibular, con una sierra de Stryker se efectúa un
corte por detrás del tercer molar, con lo que se logra una extracción mandibular más sencilla, no
obstante se produce la pérdida de las ramas ascendentes mandibulares como potencial elemento
identificador.
Técnica de Fereira:
Se efectúa una doble incisión bilateral a colgajo, la primera comienza por encima del labio
superior y se extiende desde la línea media hasta el borde inferior del lóbulo auricular, en tanto
que la segunda da inicio por debajo del labio inferior y se continúa hasta el ángulo de la mandíbula
(Figura 5). El colgajo de piel que queda diseñado ostenta una forma rectangular. Se puede adoptar
una variante donde se completa con una incisión posterior que une los trazos para retirar el
colgajo (Figura 6). Virtopsia o autopsia virtual: Constituye una técnica alternativa a la tradicional
apertura del cadáver, desarrollada en la Universidad de Berna por el Dr. Michael Thali. Este
sistema posibilita implementar un procedimiento autópsico sin necesidad de abrir ni eviscerar el
cuerpo. La obtención de las imágenes en este sistema se logra a través de tomografía
Se han descrito en la literatura científica diferentes formas de abordaje a la cavidad oral (Heit,
2008; González Gómez, 2015) y pese a que algunos autores han expresado que la autopsia oral se
circunscribía sólo a la extirpación de maxilar y mandíbula, la realidad indica que dicha maniobra
debería ser considerada como necesaria solo en aquellos casos en que pudiera facilitar el examen
odontológico-legal. En ese sentido, se conocen situaciones de grandes catástrofes donde se han
entregado maxilares y mandíbulas con restos óseos que no se correspondían, originando serios
inconvenientes para las ulteriores identificaciones (Interpol, 2006). Entre las técnicas más clásicas,
se pueden mencionar:
Técnica de Keiser-Nielsen:
se practica una primera incisión en forma de herradura a una distancia de 2 a 3 centímetros por
debajo de la base de la mandíbula (Figura 1). Este corte recorre todo el cuerpo mandibular y el
borde posterior de la rama ascendente hasta descubrir la totalidad del hueso. Este autor
recomienda la extracción de la mandíbula para lo cual se deberán cortar los músculos y ligamentos
de la zona mediante una sección horizontal a nivel de la rama mandibular a la altura de los bordes
oclusales de los terceros molares. Posteriormente, se va disecando formando un colgajo de tejido
que puede elevarse y permite exponer los dientes de la arcada superior. Se ha descrito una
variante a este procedimiento, denominada inframandibular baja (Figura 2). El colgajo puede
retraerse después, preservando el aspecto facial.
Técnica de Luntz:
Es un procedimiento sumamente invasivo por lo que no es una maniobra de elección en aquellas
situaciones en las que el cadáver sea susceptible de exhibirse en una sala velatoria. Se practican
dos incisiones profundas en forma de "V" hacia atrás, desde las comisuras labiales hasta el arco
cigomático (Figura 3). Una vez realizadas las incisiones se procede a retraer los tejidos blandos y
liberar las ramas ascendentes de la mandíbula, utilizándose luego una sierra eléctrica para cortar y
liberar el maxilar superior. Se debe evitar dañar los ápices radiculares, especialmente a nivel de los
caninos, en el momento de cortar con la 8 Revista Skopein N°13 Revista Skopein - Criminalística y
Ciencias Forenses Fig Nº 2. Variante de la técnica de Keiser-Nielsen. Fig Nº 1 Técnica de Keiser-
Nielsen. Fig Nº 3. Técnica de Luntz. sierra el maxilar superior para no perder potencial evidencia.
Existe una variante de este procedimiento, denominada técnica de Carr, donde se seccionan las
ramas ascendentes de la mandíbula en lugar de desarticularla, resultando una metodología más
rápida pero con la pérdida de datos que pudiera aportar la articulación temporomandibular.
Técnica de Stimson:
se realiza una sola incisión desde la comisura labial hasta el trago de la oreja (Figura 4). Una vez
que se deja al descubierto la rama ascendente mandibular, con una sierra de Stryker se efectúa un
corte por detrás del tercer molar, con lo que se logra una extracción mandibular más sencilla, no
obstante se produce la pérdida de las ramas ascendentes mandibulares como potencial elemento
identificador.
Técnica de Fereira:
Se efectúa una doble incisión bilateral a colgajo, la primera comienza por encima del labio
superior y se extiende desde la línea media hasta el borde inferior del lóbulo auricular, en tanto
que la segunda da inicio por debajo del labio inferior y se continúa hasta el ángulo de la mandíbula
(Figura 5). El colgajo de piel que queda diseñado ostenta una forma rectangular. Se puede adoptar
una variante donde se completa con una incisión posterior que une los trazos para retirar el
colgajo (Figura 6). Virtopsia o autopsia virtual: Constituye una técnica alternativa a la tradicional
apertura del cadáver, desarrollada en la Universidad de Berna por el Dr. Michael Thali. Este
sistema posibilita implementar un procedimiento autópsico sin necesidad de abrir ni eviscerar el
cuerpo. La obtención de las imágenes en este sistema se logra a través de tomografía