Unidad 2: Desarrollo histórico de las concepciones iusfilosóficas.
Punto 1°: El pensamiento jurídico en Grecia y Roma. La visión teológica de la
edad media: San Agustín (La patrística) y Santo Tomás (La escolástica)
PENSAMIENTO JURIDICO EN GRECIA Y ROMA:
GRECIA: Comienzan a perfilarse como más diferenciados algunos temas netamente
jurídicos. Se comienza con el interés por volcarse hacia el universo, por explicar los
fenómenos naturales y el problema del hombre, sobre el poder del Estado y principio
de justicia. Los griegos realizaron una separación entre la religión y la realidad
cotidiana. Se dice que “descubrieron la razón” porque la vieron como instrumento que
les permitía acceder a la verdad.
La primera gran etapa del pensamiento filosófico griego es la que precede a Sócrates,
desarrollada alrededor de los siglos VI y V A.C por Anaximandro, Anaxímenes
(cosmólogos), Parménides, Heráclito y los pitagóricos.
Intentaron explicar y ordenar la realidad social. Brindaron una primera explicación
sobre el origen de las cosas y su orden (cosmos), y plantearon que el hombre dentro
de la sociedad debe ordenarse a través del estado y la justicia.
La estructura social griega giraba en torno de la polis, la ciudad donde los hombres
desarrollaban sus vidas y el espacio en el cual trataban y solucionaban sus propios
problemas. Las cuestiones divinas no se mezclan con las humanas. Los griegos no
concebían una organización social sin debatir al respecto, por lo que surgió el
concepto “democracia” y la “retorica”. Los rétores se dedicaban al buen saber y decir
palabras a través de la elocuencia del discurso.
Con los SOFISTAS, la retórica pasó a tener un papel instrumental, de segundo plano
comparando con la especulación filosófica. La palabra significa sabio o maestro de la
sabiduría, fueron quienes se encargaron a la enseñanza de la retórica y la dialéctica.
Con su visión, el pensamiento griego se apartó de temas cosmológicos o metafísicos,
dirigiéndose a la contemplación de ser humano y su intelecto.
Frente a este movimiento aparece SÓCRATES (469-399a.C), quien hizo renacer la
filosofía del hombre. Se caracterizó por no dejar una obra escrita, todos sus
pensamientos llegan a nosotros gracias a las transcripciones de sus discípulos,
especialmente, de Platón.
La filosofía socrática era una filosofía dialógica que se valía de un método llamado
mayéutica, lo que significa “arte de dar a luz”, intentando “dar a luz” el conocimiento y
la verdad a través de preguntas basadas en la ironía. “Solo sé que nada se”. Decía
que la felicidad llega haciendo el bien, y que el bien como virtud se logra a través de la
razón y el conocimiento, por lo que quien infringe la ley y comete un mal, lo hace por su estado de
ignorancia. La idea de socrática de vincular el bien con la razón y con el
cumplimiento de la ley influenció poderosamente a sus discípulos, particularmente a
Platón y luego al seguidor de este, Aristóteles.
PLATÓN (427-347a.C) fue el fundador de la escuela filosófica llamada “academia”. Allí
ejerció su magisterio con su más importante discípulo, Aristóteles. Desarrollo el
concepto de “idea”, realizando una duplicación de la realidad: sensible e inteligible.
Para él, el ser de las cosas está en las ideas, pero estas no son fácilmente accesibles
al conocimiento ya que no están en el mundo sensible. Sobre la justicia, plantea una
relación entre el cuerpo social que componía la polis y el cuerpo humano. Para él,
consiste en el equilibrio entre los distintos estratos sociales: sabios, guerreros y
artesanos. Los sabios, se encargaban del gobierno, la dirección y la adopción de
decisiones políticas (sabiduría o prudencia); los guerreros, defendían la ciudad de los
enemigos (valentía) y los artesanos, que trabajaban para sostener la ciudad
(templanza).
ARISTÓTELES (384-332a.C) Fue discípulo de Platón y se formó en el ámbito de
Academia. Fundó su propia escuela filosófica, el liceo, llamada también peripato. No le
, interesa lo justo por naturaleza, sino lo justo en la sociedad y el estado, es decir, lo
justo por ley. Sobre la justicia, comienza considerándola como una virtud individual,
pero le agrega su teoría de Mesotes o término medio, según la cual la justicia se
presenta como una virtud que es el punto de equilibrio entre el exceso y el defecto. La
justicia desde el punto de vista del individuo consiste en saber hallar siempre la
posición del justo medio, rechazando los extremos por exceso o por efecto. Realiza
una consideración de lo que él llama justicia social, lo que se refiere a la justicia en
relación a los demás, es decir, como alteridad.
Teniendo en cuenta la justicia como alteridad, diferencia la justicia distributiva de la
sinalagmática o correlativa, que a su vez se subdivide en conmutativa y judicial. La
justicia distributiva es aquella a través de la cual se reparten los premios y honores
de acuerdo al mérito de cada uno, de manera tal que lo justo consiste en dar a cada
uno de acuerdo a sus méritos. EJ, lo justo es que el que trabaja mucho, gane mucho, y
el que trabaje poco, gane poco.
En esta justicia existe una relación de proporción geométrica. En la justicia
sinalagmática o correlativa, la relación es aritmética, y más que a las personas, se
refiere a cosas: es el caso típico que se da en los contratos de intercambio, en donde
el valor que se integra es igual al valor que se recibió. Esto es lo que Aristóteles llama
justicia judicial: según la magnitud del delito, debe ser la magnitud de la pena.
Luego de Aristóteles se dio un periodo que comprende las grandes conquistas de
Alejandro Magno, llamado helenística, desarrollado a partir del siglo III A.C. Los pensadores de
esta etapa trataron de encontrar principios filosóficos que fueran
aplicables no sólo a una explicación apropiada para los integrantes de la pequeña
comunidad o polis sino para la realidad cosmopolita en la cual se integraban diversas
culturas.
ROMA:
La cultura romana se caracterizó por su sentido práctico, y en este marco, sus aportes
más interesantes se realizaron dentro del ámbito jurídico y político. No podemos decir
que existió un pensamiento filosófico en roma, sino más bien se halló marcado por las
ideas filosóficas griegas. Podemos contabilizarlo 12 siglos de influencia romana en
Europa y Occidente, lo que llevó a una suerte de primera “globalización cultural”. Bajo
la influencia del estoicismo se hallaron varios de los juristas y políticos romanos, entre
los que podemos destacar Marco Tulio Cicerón (106-43a.C) y a Lucio Anneo
Séneca(4a.c65).
CICERÓN Tuvo un pensamiento iusnaturalista, entendía que había una razón común
a todos los hombres, que como recta razón nos permitía distinguir el bien del mal.
Estos principios le permitieron fundamentar la igualdad y la dignidad del ser humano, y
la consiguiente necesidad de establecer un derecho humanitario.
SÉNECA Desarrolló una importante filosofía moral, partiendo de la base de que la
naturaleza es inmutable, y es la que establece una medida racional para enjuiciar la
conducta de los hombres. Sostuvo la igualdad y se opuso a la esclavitud.
DOMINICIO ULPIANO (170-228) enunció una definición de justicia que sirvió a los
prácticos juristas romanos para brindar soluciones a casos jurídicos concretos.
Propuso los preceptos del derecho, consistentes en: vivir honestamente, no dañar al
otro y dar cada uno lo suyo. De ellos sale la definición clásica de “justicia es la
voluntad constante y perpetua de dar cada uno lo suyo”.
SAN AGUSTÍN (LA PATRISTICA) Y SANTO TOMÁS (LA ECOLÁSTICA)
LA PATRISTICA: tiene características eminentemente teológicas, se inició con los
primeros seguidores de cristo. Su principal objetivo fue la consolidación de la fe
cristiana a través de la moralización del espíritu y el reconocimiento de la dignidad del
hombre en tanto criatura de Dios.
Se toma como principal exponente de esta escuela a San Agustín (354-430), quien
Punto 1°: El pensamiento jurídico en Grecia y Roma. La visión teológica de la
edad media: San Agustín (La patrística) y Santo Tomás (La escolástica)
PENSAMIENTO JURIDICO EN GRECIA Y ROMA:
GRECIA: Comienzan a perfilarse como más diferenciados algunos temas netamente
jurídicos. Se comienza con el interés por volcarse hacia el universo, por explicar los
fenómenos naturales y el problema del hombre, sobre el poder del Estado y principio
de justicia. Los griegos realizaron una separación entre la religión y la realidad
cotidiana. Se dice que “descubrieron la razón” porque la vieron como instrumento que
les permitía acceder a la verdad.
La primera gran etapa del pensamiento filosófico griego es la que precede a Sócrates,
desarrollada alrededor de los siglos VI y V A.C por Anaximandro, Anaxímenes
(cosmólogos), Parménides, Heráclito y los pitagóricos.
Intentaron explicar y ordenar la realidad social. Brindaron una primera explicación
sobre el origen de las cosas y su orden (cosmos), y plantearon que el hombre dentro
de la sociedad debe ordenarse a través del estado y la justicia.
La estructura social griega giraba en torno de la polis, la ciudad donde los hombres
desarrollaban sus vidas y el espacio en el cual trataban y solucionaban sus propios
problemas. Las cuestiones divinas no se mezclan con las humanas. Los griegos no
concebían una organización social sin debatir al respecto, por lo que surgió el
concepto “democracia” y la “retorica”. Los rétores se dedicaban al buen saber y decir
palabras a través de la elocuencia del discurso.
Con los SOFISTAS, la retórica pasó a tener un papel instrumental, de segundo plano
comparando con la especulación filosófica. La palabra significa sabio o maestro de la
sabiduría, fueron quienes se encargaron a la enseñanza de la retórica y la dialéctica.
Con su visión, el pensamiento griego se apartó de temas cosmológicos o metafísicos,
dirigiéndose a la contemplación de ser humano y su intelecto.
Frente a este movimiento aparece SÓCRATES (469-399a.C), quien hizo renacer la
filosofía del hombre. Se caracterizó por no dejar una obra escrita, todos sus
pensamientos llegan a nosotros gracias a las transcripciones de sus discípulos,
especialmente, de Platón.
La filosofía socrática era una filosofía dialógica que se valía de un método llamado
mayéutica, lo que significa “arte de dar a luz”, intentando “dar a luz” el conocimiento y
la verdad a través de preguntas basadas en la ironía. “Solo sé que nada se”. Decía
que la felicidad llega haciendo el bien, y que el bien como virtud se logra a través de la
razón y el conocimiento, por lo que quien infringe la ley y comete un mal, lo hace por su estado de
ignorancia. La idea de socrática de vincular el bien con la razón y con el
cumplimiento de la ley influenció poderosamente a sus discípulos, particularmente a
Platón y luego al seguidor de este, Aristóteles.
PLATÓN (427-347a.C) fue el fundador de la escuela filosófica llamada “academia”. Allí
ejerció su magisterio con su más importante discípulo, Aristóteles. Desarrollo el
concepto de “idea”, realizando una duplicación de la realidad: sensible e inteligible.
Para él, el ser de las cosas está en las ideas, pero estas no son fácilmente accesibles
al conocimiento ya que no están en el mundo sensible. Sobre la justicia, plantea una
relación entre el cuerpo social que componía la polis y el cuerpo humano. Para él,
consiste en el equilibrio entre los distintos estratos sociales: sabios, guerreros y
artesanos. Los sabios, se encargaban del gobierno, la dirección y la adopción de
decisiones políticas (sabiduría o prudencia); los guerreros, defendían la ciudad de los
enemigos (valentía) y los artesanos, que trabajaban para sostener la ciudad
(templanza).
ARISTÓTELES (384-332a.C) Fue discípulo de Platón y se formó en el ámbito de
Academia. Fundó su propia escuela filosófica, el liceo, llamada también peripato. No le
, interesa lo justo por naturaleza, sino lo justo en la sociedad y el estado, es decir, lo
justo por ley. Sobre la justicia, comienza considerándola como una virtud individual,
pero le agrega su teoría de Mesotes o término medio, según la cual la justicia se
presenta como una virtud que es el punto de equilibrio entre el exceso y el defecto. La
justicia desde el punto de vista del individuo consiste en saber hallar siempre la
posición del justo medio, rechazando los extremos por exceso o por efecto. Realiza
una consideración de lo que él llama justicia social, lo que se refiere a la justicia en
relación a los demás, es decir, como alteridad.
Teniendo en cuenta la justicia como alteridad, diferencia la justicia distributiva de la
sinalagmática o correlativa, que a su vez se subdivide en conmutativa y judicial. La
justicia distributiva es aquella a través de la cual se reparten los premios y honores
de acuerdo al mérito de cada uno, de manera tal que lo justo consiste en dar a cada
uno de acuerdo a sus méritos. EJ, lo justo es que el que trabaja mucho, gane mucho, y
el que trabaje poco, gane poco.
En esta justicia existe una relación de proporción geométrica. En la justicia
sinalagmática o correlativa, la relación es aritmética, y más que a las personas, se
refiere a cosas: es el caso típico que se da en los contratos de intercambio, en donde
el valor que se integra es igual al valor que se recibió. Esto es lo que Aristóteles llama
justicia judicial: según la magnitud del delito, debe ser la magnitud de la pena.
Luego de Aristóteles se dio un periodo que comprende las grandes conquistas de
Alejandro Magno, llamado helenística, desarrollado a partir del siglo III A.C. Los pensadores de
esta etapa trataron de encontrar principios filosóficos que fueran
aplicables no sólo a una explicación apropiada para los integrantes de la pequeña
comunidad o polis sino para la realidad cosmopolita en la cual se integraban diversas
culturas.
ROMA:
La cultura romana se caracterizó por su sentido práctico, y en este marco, sus aportes
más interesantes se realizaron dentro del ámbito jurídico y político. No podemos decir
que existió un pensamiento filosófico en roma, sino más bien se halló marcado por las
ideas filosóficas griegas. Podemos contabilizarlo 12 siglos de influencia romana en
Europa y Occidente, lo que llevó a una suerte de primera “globalización cultural”. Bajo
la influencia del estoicismo se hallaron varios de los juristas y políticos romanos, entre
los que podemos destacar Marco Tulio Cicerón (106-43a.C) y a Lucio Anneo
Séneca(4a.c65).
CICERÓN Tuvo un pensamiento iusnaturalista, entendía que había una razón común
a todos los hombres, que como recta razón nos permitía distinguir el bien del mal.
Estos principios le permitieron fundamentar la igualdad y la dignidad del ser humano, y
la consiguiente necesidad de establecer un derecho humanitario.
SÉNECA Desarrolló una importante filosofía moral, partiendo de la base de que la
naturaleza es inmutable, y es la que establece una medida racional para enjuiciar la
conducta de los hombres. Sostuvo la igualdad y se opuso a la esclavitud.
DOMINICIO ULPIANO (170-228) enunció una definición de justicia que sirvió a los
prácticos juristas romanos para brindar soluciones a casos jurídicos concretos.
Propuso los preceptos del derecho, consistentes en: vivir honestamente, no dañar al
otro y dar cada uno lo suyo. De ellos sale la definición clásica de “justicia es la
voluntad constante y perpetua de dar cada uno lo suyo”.
SAN AGUSTÍN (LA PATRISTICA) Y SANTO TOMÁS (LA ECOLÁSTICA)
LA PATRISTICA: tiene características eminentemente teológicas, se inició con los
primeros seguidores de cristo. Su principal objetivo fue la consolidación de la fe
cristiana a través de la moralización del espíritu y el reconocimiento de la dignidad del
hombre en tanto criatura de Dios.
Se toma como principal exponente de esta escuela a San Agustín (354-430), quien