Autor La Rosa y Rivas
Avance Terminado
Semana
Tipo PRACTICA 3
2. El rol de los tribunales nacionales y el derecho de acceso a la justicia
2.1. Los tribunales y su existencia indispensable para la garantía de los derechos
sustantivos
Los tribunales judiciales son fundamentales para asegurar la aplicación de los derechos
sustantivos. Sin tribunales, los derechos que poseemos serían meramente teóricos y sin
valor real. El proceso judicial garantiza la aplicación de estos derechos, asegurando que
no se conviertan en entelequias sin valor tangible
Estos ejemplos muestran la importancia de los tribunales en el mantenimiento del orden y la
protección de derechos fundamentales, como la propiedad y la libertad. Los tribunales
aseguran que los derechos materiales se materialicen en la realidad, evitando que se
conviertan en simples ilusiones sin valor real.
EL PROCESO JUDICIAL 1
, 2.2. La tutela jurisdiccional efectiva
La existencia de tribunales judiciales sería inútil si no estuviesen enmarcados en un sistema
de protección de derechos, conocido como tutela jurisdiccional efectiva, reconocida en el
artículo 139 de la Constitución. Este derecho permite a cualquier persona recurrir a los
tribunales para obtener justicia, garantizando que no queden indefensas ante cualquier
atentado contra sus derechos o intereses jurídicamente protegidos
El concepto de tutela jurisdiccional efectiva se puede descomponer en cuatro grados o fases:
1. Tutela jurisdiccional de primer grado o acceso a la justicia. La existencia de
tribunales es esencial, pero igualmente importante es la posibilidad de acceder a ellos.
Las personas tienen derecho a recurrir ante los jueces sin ser apartadas de las cortes
(desvíos de jurisdicción). Esto garantiza que todos tengan la oportunidad de presentar sus
reclamos y defenderse de los reclamos ajenos.
2. Tutela jurisdiccional de segundo grado o Proceso justo: No basta con el acceso a un
tribunal; es necesario que se siga un proceso objetivo, equilibrado y conforme al debido
proceso. Esto incluye el derecho a ser escuchado, ofrecer pruebas y la defensa. Un
proceso justo asegura que las partes sigan una dinámica que garantice la justicia del
proceso, evitando arbitrariedades y desventajas injustificadas.
3. Tutela jurisdiccional de tercer grado o respuesta cualitativa: La finalización de un
proceso debe resultar en una respuesta congruente, adecuada, razonable y oportuna del
órgano jurisdiccional. Esto incluye el derecho a la debida motivación de la sentencia,
garantizando que la decisión judicial no sea arbitraria, sino basada en razones objetivas y
válidas. Un proceso sin una respuesta cualitativa sería inefectivo y no cumpliría con los
objetivos de la justicia.
4. Tutela jurisdiccional de cuarto grado o eficacia: Las sentencias deben ser efectivas y
ejecutables en la realidad, asegurando que las decisiones judiciales se cumplan. La tutela
jurisdiccional efectiva no sería realmente efectiva si las sentencias expedidas por los
jueces no tuviesen ningún valor real. Es necesario que las sentencias puedan ser
ejecutadas para materializar la justicia administrada por los órganos jurisdiccionales.
3. El proceso judicial como mecanismo de solución de conflictos
El proceso judicial es considerado el mecanismo de solución de conflictos por excelencia
dentro del derecho procesal. Se caracteriza por ser un procedimiento formal y estructurado
donde un tercero imparcial, generalmente un juez, resuelve el conflicto aplicando la ley. Este
mecanismo se enmarca dentro de la heterocomposición, en la cual un tercero ajeno a las
partes toma una decisión vinculante basada en los hechos y en el derecho aplicable.
EL PROCESO JUDICIAL 2