Condicionamiento clásico de Watson:
Según Watson, el aprendizaje asociativo implica la creación de conexiones automáticas entre
un estímulo nuevo y una respuesta ya existente. Este tipo de condicionamiento es el
mecanismo más común en la adquisición de fobias.
A través de este proceso, se asocian experiencias negativas con estímulos particulares, lo que
desencadena respuestas de miedo y ansiedad ante su presencia.
Ejemplo del condicionamiento clásico de Watson:
Estímulo incondicionado:
● Un ruido fuerte.
Respuesta incondicionada:
● Miedo.
Estímulo neutro:
● Una rata blanca.
Estímulo condicionado:
● La rata blanca, tras asociarla al ruido.
Respuesta condicionada:
● Miedo a la rata blanca.
En este experimento, Watson demostró cómo un estímulo inicialmente neutro (la rata) podía
provocar una respuesta emocional intensa (miedo) al asociarlo con un estímulo que
naturalmente provoca esa respuesta (el ruido).
Condicionamiento clásico de Pávlov:
Pávlov descubrió que el aprendizaje puede ocurrir a través de asociaciones. Un estímulo
inicialmente neutro, es decir, que no provoca una respuesta particular, puede adquirir la
capacidad de desencadenar una respuesta si se presenta de forma repetida junto a un estímulo
que naturalmente provoca esa respuesta. Esta conexión asociativa es la base del
condicionamiento clásico.
En otras palabras, a través de la asociación repetida, un estímulo que antes era irrelevante
puede convertirse en una señal predictiva de un evento importante, provocando una respuesta
anticipatoria.
Ejemplo del condicionamiento clásico de Pávlov:
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Estímulo incondicionado:
● La comida.
Respuesta incondicionada:
● La salivación.
Estímulo neutro:
● El sonido de una campana.
Al principio, el sonido de la campana no provocaba salivación en los perros. Sin embargo,
después de asociar repetidamente el sonido de la campana con la presentación de comida, los
perros comenzaron a salivar al escuchar la campana, incluso sin la presencia de comida.
Estímulo condicionado:
● El sonido de la campana.
Respuesta condicionada:
● La salivación.
Condicionamiento operante de Skinner:
Según Skinner, el aprendizaje se produce a través del condicionamiento operante, un proceso
en el que las consecuencias de una conducta influyen en la probabilidad de que esta se repita.
Si una conducta es seguida por un refuerzo (consecuencia positiva), es más probable que el
niño la repita en el futuro. Por el contrario, si una conducta es seguida por un castigo
(consecuencia negativa) o es ignorada, es menos probable que el niño la repita. En esencia, el
condicionamiento operante se basa en la relación estímulo-respuesta-consecuencia.
Pilar fundamental del condicionamiento operante:
Estímulo:
● Es el evento o situación que precede a la conducta y que puede influir en su aparición.
Respuesta:
● Es la conducta emitida por el organismo en presencia del estímulo.
Consecuencia:
● Es el evento que sigue a la respuesta y que modifica la probabilidad de que esa
respuesta se repita en el futuro.