Bancos de semillas
Introducción:
Es un depósito donde se resguarda un ejemplar de cada semilla existente en los bancos
genéticos de todos los países para ser replicada en caso de desaparición a causa de
catástrofes naturales o conflictos bélicos.
Objetivos:
Clasificar las semillas extraídas de sus frutos ya secos.
Arreglar y acomodar los libros en mal estado.
Limpiar el depósito de semillas del laboratorio a profundidad.
Trabajo de laboratorio:
❖ Se limpió el polvo por secciones del mueble (herbario) donde se guardan las
semillas, esto es para no perder el lugar de cada cosa.
❖ Se arreglaron los libros en mal estado y luego se organizaron en la biblioteca.
❖ Desemillamos los paquetes de frutos ya secos que estaban para su resguardo.
❖ Antes de guardar las nuevas semillas se observó las previamente almacenadas,
esto en busca de algún hongo o bacteria que estropee la semilla.
Marcó Teórico:
~Red de Bancos de Germoplasma~
Los recursos genéticos son un componente indispensable de la biodiversidad
en términos globales. La variabilidad genética de especies animales, vegetales y
microorganismos es trasmitida de generación en generación, constituye una reserva
que permite la adaptación a nuevas condiciones y la protección ante distintos
factores adversos. Así, si una especie pierde variabilidad perderá la capacidad de
respuesta en sus próximas generaciones. Pero es clave para el desarrollo de las
actividades agropecuarias, forestales e industriales.
Recursos fitogenéticos: Todo material genético de origen vegetal de valor real
o potencial para la alimentación y la agricultura. Cuando la erosión genética se
reconoció como una amenaza creciente a mediados del siglo XX, se potenciaron las
actividades de recolección de recursos fitogenéticos, y la conservación sistemática de
germoplasma para asegurar una diversidad representativa.
, En argentina recolecciones grandes de: Población silvestres, Variedades
primitivas, Variedades tradicionales, Cultivos modernos, Especies silvestres
emparentadas con los cultivos.
La red de germoplasma está conformada por un banco base, 9 bancos activos
y 12 colecciones activas de germoplasma distribuidas en distintas áreas ecológicas.
Con el objetivo de abarcar los cultivos de mayor importancia económica en las
regiones. El 95% de los recursos fitogenéticos de la Argentina son conservados por la
red de germoplasma de INTA. El banco base es el encargado de realizar la
conservación de germoplasma a largo plazo manteniendo como copia de seguridad
las muestras recibidas desde los bancos activos.
La conservación a mediano plazo queda a cargo de los bancos activos y de las
colecciones, que están ubicadas en distintas estaciones experimentales del Inta en
función de las zonas de producción y de los programas de mejoramiento genético.
Las actividades fundamentales de un banco activo son la adquisición, conservación,
regeneración, caracterización y evaluación, documentación y uso de los recursos
fitogenéticos. Las colecciones se han utilizado en un 6,4% para actividades de
mejoramiento genético.
Desde su creación la red de germoplasma ha reforzado la incorporación de
especies y su conservación ex situ, por diferentes formas: semilla, in vitro y
colecciones vivas a campo. Cada una de ellas requiere de condiciones particulares de
preparación y almacenamiento. En las semillas para prolongar su viabilidad se
requieren condiciones de baja temperatura y humedad para su conservación. La
conservación in vitro es adecuada para los materiales de propagación agámica, como
la papa, batata o mandioca.Dadas perspectivas de evolución de las condiciones
climáticas y el crecimiento de la población mundial, gran parte de la investigación se
orienta a identificar pautas de respuestas a estrés por salinidad y sequía, resistencia a
plagas y enfermedades, respuestas al uso de agroquímicos y calidad alimenticia e
industrial. También son rescatadas muchas especies poco utilizadas para su eventual
uso futuro. La conservación ex situ se complementa con la conservación in situ de
variedades primitivas y poblaciones silvestres, con lo que se fortalece no solo la
agrobiodiversidad sino también la identidad cultural de los pueblos que la conservan.