LAS LENGUAS NATURALES
1. 1 Planos y subplanos de la lengua
En las lenguas naturales, como en todo sistema de comunicación, se pueden
distinguir dos planos entre aquello que se quiere transmitir y las formas o
procedimientos utilizados para hacerlo, es decir, entre significado o contenido
de un mensaje y el significante o expresión mediante la cual ese significado
pasa del destinador al destinatario. Esta dualidad es constitutiva de todo sistema
de comunicación. Al aparearse, el significado y el significante constituyen lo
que F. de Saussure (1857-1913), a comienzos del siglo XX, denomina “signo
lingüístic”o (1979, p.127).
En contraste, el lingüista danés Louis Hjelmslev (1899-1965) distingue, en el
sistema lingüístico, el plano de la expresión, correspondiente al medio o forma
de transmisión, y el plano del contenido, correspondiente a lo expresado por el
mensaje. Tanto para Saussure como para Hjelmslev, ni el significante o
expresión, ni el significado o contenido poseen existencia propia, sino que es la
función o relación interdependiente entre ambos planos lo único que puede
definirlos. La función existente entre ellos es de interdependencia porque ambos
se exigen mutuamente como constantes. Por eso, para Hjelmslev, el signo es una
función establecida entre dos funtivos que son el contenido y la expresión.
, Hjelmslev distingue en la constitución de los dos planos del signo lingüístico la
trilogía forma, sustancia y materia.
❖La materia: es una masa amorfa tanto de la totalidad de los significados
pensables como de los sonidos posibles. La materia es previa y es ajena a
la existencia de un sistema semiótico.
❖ La forma: a modo de principio vital, segmenta en la materia lo que
Hjelmslev denomina “sustancia”.
❖La sustancia: es la manifestación o proyección de la forma sobre la
materia, “de igual modo que una red abierta proyecta su sombra sobre
una superficie sin dividir” (Hjelmslev, 1943, p. 85). La sustancia, pues,
está semióticamente formada, depende de la forma de la cual es
proyección y es posterior a ella.
Dada la materia fónica de sonidos posibles entre una /a/ y una /e/ en el plano del
significante o de la expresión, en lengua española se distinguen dos fonemas /a/
y /e/ que se manifiestan o se proyectan en las sustancias [a, á, ã, α, …] y [e, é, ,
ė, ...]: [´kaso] y [´keso] son dos signos distintos. La misma distinción entre
forma y sustancia vale también para el plano del contenido.
Otro posible ejemplo es la forma del contenido acción de comer» que se
manifiesta en sustancias formadas como, por ejemplo, ‘desayunar’, ‘picar’,