Proceso inflamatorio agudo de la apéndice cecal que puede
comprometer parte o la totalidad del órgano
IMPORTANCIA:
- Es el cuadro agudo abdominal más frecuente con un diagnóstico clínico y paraclínico
- La ausencia de correlación clínico-anatomopatológica puede llevar a que una
apendicitis avanzada se manifieste con síntomas leves bien tolerados por el paciente.
- Rápida evolución
- Gravedad de sus complicaciones
- Elevada morbi-mortalidad si no es diagnosticado y tratado a tiempo.
EPIDEMIOLOGÍA
- Mayor incidencia en la 2da y la 4ta década de vida con un pico de incidencia menor en
la 4ta década.
- Leve predominio por el sexo masculino aproximadamente una relación 3 a 2.
- Más frecuente en raza blanca
ANATOMÍA
Definimos al apéndice cecal como una prolongación del ciego, tiene una forma tubular y una
terminación ciega. Sus medidas son de 7-8 centímetros de largo y un diámetro de entre 5-10
milímetros. Tiene una implantación de aproximadamente 2.5 centímetros por debajo de la
válvula ileocecal.
Es fundamental destacar la estrecha relación de la anatomía con la clínica que puede presentar el
paciente. La localización del dolor varía según la topografía del ciego y del apéndice. El ciego
puede tener una implantación alta, media o baja dentro del hemiabdomen derecho, siendo más
frecuente en el sector inferior, a nivel de la fosa ilíaca derecha. La localización de la punta del
apéndice también influye porque habitualmente los procesos inflamatorios generados por una
apendicitis se expresan a nivel distal del órgano.
El apéndice puede adoptar diversas posiciones anatómicas, entre ellas: retrocecal, pelviana,
laterocecal (interna o externa), ascendente o subhepática, y retro mesentérica. Esta variedad
topográfica es clínicamente relevante, ya que cada posición puede generar una presentación
clínica distinta, lo que nos permite incluso sospechar la ubicación del apéndice al enfrentarnos a
un cuadro de apendicitis aguda.
El apéndice cecal cuenta con un mesoapéndice, que es una prolongación de la hoja inferior del
mesenterio del intestino delgado.
, Su irrigación depende de la arteria apendicular, rama del tronco ileo biceco apendiculo
cólico, el cual se origina de la arteria mesentérica superior.
El drenaje venoso se da por las venas apendiculares que van a llegar a la ileocólica.
Inervación: plexo celíaco a través del plexo mesentérico superior (importante por los dolores
referidos).
HISTOLOGÍA
El apéndice tiene una mucosa, submucosa muscular y serosa.
Mucosa: epitelio cilíndrico simple como el tubo digestivo.
Submucosa: tejido conjuntivo laxo y folículos linfoides. En algunos casos el aumento del
volumen de los folículos linfoides puede ser planteado como causa de apendicitis aguda en la
población pediátrica.
Muscular que está compuesto por una capa circular interna y una capa longitudinal externa
Serosa que envuelve a las demás.
ETIOLOGÍA
- Obstrucción luminal
- Infección bacteriana
Factores predisponentes:
- Parásitos intestinales
- Afecciones intestinales: enteritis específicas e inespecíficas
- Cuerpos extraños exógenos (semillas) o endógenos (coprolitos o
excrementos fosilizados)
PATOGENIA
No se reconoce una explicación única. La obstrucción canalicular y la infección son los dos
factores patogénicos de mayor valor.
La teoría mecánica consiste en la obstrucción de la luz del apéndice, habitualmente por un
coprolito. Esta obstrucción genera una cavidad cerrada, ya que el apéndice es un órgano hueco
con una única entrada pero sin salida. Al mantenerse los mecanismos de secreción dentro de
esta cavidad, se produce un aumento progresivo de la presión intraluminal.
Este incremento de presión se acompaña de trastornos circulatorios en la pared apendicular,
comenzando por los vasos de menor presión como el sistema venoso y linfático, progresando
hacia un compromiso arterial. Esto puede derivar en isquemia, necrosis de la pared e incluso
perforación.
Este proceso se acompaña de una colonización de la mucosa por microorganismos. Las
bacterias que habitualmente se encuentran en la luz del apéndice adquieren mayor virulencia al