Patología Benigna Anorrectal
patología hemorroidal- fisura anal- abscesos y fístulas perianales -
condilomas
IMPORTANCIA DEL TEMA
• Alta frecuencia en la práctica clínica (hasta el 50% de la población)
• Costos
• Pudor → Consulta tardía → Impacto psicológico
• En el 70% hacemos diagnóstico con la INSPECCIÓN
• Síntomas de consulta: sangrado, dolor, prurito, supuración, incontinencia, sensación de ano húmedo
• Diagnóstico diferencial con neoplasias de recto bajo/anales
ANATOMÍA
El canal anal constituye la porción terminal del tubo digestivo. En esta región encontramos la
línea pectínea, y por encima de ella ya se considera el inicio del recto.
A nivel del espacio submucoso del canal anal se localizan los plexos hemorroidales internos.
También existen plexos hemorroidales externos, situados en la región perianal. Según su
ubicación, podemos referirnos a la región perianal derecha o izquierda. La parte muscular del
canal anal está compuesta por el esfínter externo, el músculo elevador del ano y el músculo
obturador interno, que delimitan las fosas isquiorrectales, donde también se manifiestan
abscesos y fístulas.
, Estas fosas están formadas por tejido celular adiposo, y distinguimos así la fosa isquiorrectal
derecha y la izquierda. Por encima del músculo elevador se encuentran las fosas supra
elevadoras.
Anillo anorectal: al tacto rectal se palpa un anillo más grueso que corresponde a la incisión del
músculo puborrectal. Importancia en cancer rectal o anal.
Correcta exposición de la región perianal en el examen físico:
Esto se logra colocando al paciente en la posición ginecológica,
también llamada posición de Lloyd-Davis o posición de litotomía. En
esta postura, se asemeja la región perianal y anal al cuadrante de
un reloj, lo que nos permite describir con precisión la ubicación de
las lesiones. Así, al trazar una línea transversal, consideramos como
hemiano anterior todo lo que queda hacia adelante y como
hemiano posterior lo que queda hacia atrás. Este sistema nos
ayuda a identificar de forma precisa las lesiones en el margen anal.
Siempre lo primero a visualizar son los pliegues perianales. Debemos determinar cómo se
encuentra el ano (abierto, peri-abierto o cerrado) siendo lo normal encontrarlo cerrado.
vascularización
En cuanto a la vascularización, lo importante es reconocer la localización habitual de los plexos
hemorroidales. A nivel submucoso interno, se encuentran comúnmente en las posiciones de
hora 5, hora 7 y hora 11.
Definición
Dilataciones varicosas de los plexos hemorroidales. Se produce un agrandamiento y distensión
de los cojinetes o almohadillas adiposas que contienen estos plexos, y es entonces cuando
surge la enfermedad hemorroidal sintomática. Es decir, no es lo mismo tener hemorroides que
padecer una enfermedad hemorroidal. Esta última ocurre cuando las hemorroides generan
síntomas.
FISIOPATOLOGÍA
Respecto a su causa, si bien no se conoce con certeza, se han propuesto varias teorías: la
mecánica (tejido laxo), la hemodinámica (aumento presión) y la esfinteriana (esfinter espástico).
- La teoría mecánica sostiene que se produce una pérdida del tejido elástico de sostén, el
cual se vuelve laxo, favoreciendo la aparición de estas almohadillas hemorroidales.
patología hemorroidal- fisura anal- abscesos y fístulas perianales -
condilomas
IMPORTANCIA DEL TEMA
• Alta frecuencia en la práctica clínica (hasta el 50% de la población)
• Costos
• Pudor → Consulta tardía → Impacto psicológico
• En el 70% hacemos diagnóstico con la INSPECCIÓN
• Síntomas de consulta: sangrado, dolor, prurito, supuración, incontinencia, sensación de ano húmedo
• Diagnóstico diferencial con neoplasias de recto bajo/anales
ANATOMÍA
El canal anal constituye la porción terminal del tubo digestivo. En esta región encontramos la
línea pectínea, y por encima de ella ya se considera el inicio del recto.
A nivel del espacio submucoso del canal anal se localizan los plexos hemorroidales internos.
También existen plexos hemorroidales externos, situados en la región perianal. Según su
ubicación, podemos referirnos a la región perianal derecha o izquierda. La parte muscular del
canal anal está compuesta por el esfínter externo, el músculo elevador del ano y el músculo
obturador interno, que delimitan las fosas isquiorrectales, donde también se manifiestan
abscesos y fístulas.
, Estas fosas están formadas por tejido celular adiposo, y distinguimos así la fosa isquiorrectal
derecha y la izquierda. Por encima del músculo elevador se encuentran las fosas supra
elevadoras.
Anillo anorectal: al tacto rectal se palpa un anillo más grueso que corresponde a la incisión del
músculo puborrectal. Importancia en cancer rectal o anal.
Correcta exposición de la región perianal en el examen físico:
Esto se logra colocando al paciente en la posición ginecológica,
también llamada posición de Lloyd-Davis o posición de litotomía. En
esta postura, se asemeja la región perianal y anal al cuadrante de
un reloj, lo que nos permite describir con precisión la ubicación de
las lesiones. Así, al trazar una línea transversal, consideramos como
hemiano anterior todo lo que queda hacia adelante y como
hemiano posterior lo que queda hacia atrás. Este sistema nos
ayuda a identificar de forma precisa las lesiones en el margen anal.
Siempre lo primero a visualizar son los pliegues perianales. Debemos determinar cómo se
encuentra el ano (abierto, peri-abierto o cerrado) siendo lo normal encontrarlo cerrado.
vascularización
En cuanto a la vascularización, lo importante es reconocer la localización habitual de los plexos
hemorroidales. A nivel submucoso interno, se encuentran comúnmente en las posiciones de
hora 5, hora 7 y hora 11.
Definición
Dilataciones varicosas de los plexos hemorroidales. Se produce un agrandamiento y distensión
de los cojinetes o almohadillas adiposas que contienen estos plexos, y es entonces cuando
surge la enfermedad hemorroidal sintomática. Es decir, no es lo mismo tener hemorroides que
padecer una enfermedad hemorroidal. Esta última ocurre cuando las hemorroides generan
síntomas.
FISIOPATOLOGÍA
Respecto a su causa, si bien no se conoce con certeza, se han propuesto varias teorías: la
mecánica (tejido laxo), la hemodinámica (aumento presión) y la esfinteriana (esfinter espástico).
- La teoría mecánica sostiene que se produce una pérdida del tejido elástico de sostén, el
cual se vuelve laxo, favoreciendo la aparición de estas almohadillas hemorroidales.