argumentativo. Como ustedes saben, estamos en una sociedad llena de riesgos,
especialmente durante nuestra adolescencia, una etapa marcada por constantes cambios,
rupturas y la búsqueda de nuestra identidad. En este contexto, quiero dejar claro que estoy
en contra del consumo de sustancias nocivas, como las drogas. Estas no solo amenazan
nuestra salud física y mental, sino que también pueden desviar nuestro camino hacia un
futuro prometedor.
Según la OMS :” El inicio temprano del consumo nocivo de sustancias psicoactivas se
asocia a un mayor riesgo de caer en dependencias y de sufrir otros problemas durante la
edad adulta”
Imagínate que el día de hoy quedaste en salir con unas amigas , de repente al mall ,
llegaste pero te llevas la sorpresa de que tus amigas llevaron a sus novios. Mientras pasan
el rato , uno de ellos empieza a repartir unos “caramelos” , y empieza a decir : “chicas hay
que ir al parque que está al frente para comer estos caramelos mágicos”. Ahí es donde te
das cuenta que esos caramelos son drogas. No quieres hacerlo pero tus amigas están
tratando de convencerte .Ahora tienes que decidir entre tu bienestar o la amistad que te
esforzaste en conseguir.
Una de las causas en donde los adolescentes toman decisiones arriesgadas , es por la
presión social pues sienten que deben ajustarse a las expectativas del grupo para ser parte
del grupo y no ser una persona "aburrida”. A esta edad, muchos adolescentes no son
completamente conscientes de las consecuencias a largo plazo del consumo de drogas.
Pueden pensar que "a mí no me pasará nada" o "solo lo haré una vez". La presión social
puede hacer que subestimen los riesgos.
Además, es crucial analizar las posibles consecuencias de estas decisiones. Más allá del
daño físico y mental, el consumo de drogas puede llevar a la pérdida de oportunidades
educativas y laborales, al deterioro de las relaciones familiares y de amistad, y a problemas
legales. Desde una perspectiva ética, esto implica una disminución de la dignidad humana y
un obstáculo para el desarrollo pleno de la persona. La elección de consumir drogas no es
una decisión aislada; es una decisión que tiene un efecto dominó en todas las áreas de
nuestra vida y en la de aquellos que nos rodean.
Por lo tanto, mi posición ética es clara: debemos priorizar nuestro bienestar, nuestra
autonomía y nuestro futuro. Es fundamental que los adolescentes reciban información clara
y basada en evidencia sobre los riesgos del consumo de drogas, y que se les empodere
para tomar decisiones informadas y éticas. Los padres, maestros y líderes comunitarios
tienen la responsabilidad moral de crear entornos seguros y de apoyo, donde los jóvenes se
sientan capaces de resistir la presión y de elegir un camino saludable.