COMO LA FISIOLOGÍA DIGESTIVA GUÍA LA NUTRICIÓN EN PACIENTES HOSPITALIZADOS
La fisiología humana estudia cómo las células, los tejidos y los sistemas de órganos trabajan juntos
mediante diversos procesos químicos y físicos para apoyar las funciones vitales. El estudio de la
fisiología gira principalmente en torno a la tendencia del cuerpo a mantener la homeostasis, es
decir, la capacidad de mantener el estado del ambiente interno estable y garantizar la
supervivencia.
En términos de estructura y función, el cuerpo humano está organizado en seis
niveles: químico (átomos y moléculas), células, tejidos, órganos, sistema de órganos y
el organismo en general. Es de gran importancia, por lo tanto, conocer la y fisiología del cuerpo
humano. Cada nivel se basa en el anterior, desde los componentes químicos más básicos hasta un
ser humano en pleno funcionamiento.
La digestión es un proceso fisiológico esencial mediante el cual los alimentos son descompuestos
en moléculas más pequeñas que el cuerpo puede absorber y utilizar como energía, nutrientes y
materiales de construcción celular. Este proceso involucra tanto mecanismos químicos como
mecánicos y se lleva a cabo a lo largo del tracto digestivo, desde la boca hasta el intestino
delgado.
Ésta implica una serie de pasos coordinados que comienzan con la ingestión de alimentos y
terminan con la absorción de nutrientes en el torrente sanguíneo. Este proceso se divide en varias
fases que aseguran que los nutrientes sean transformados en formas aprovechables por el
organismo.
• Ingestión: Definida como la introducción de alimentos en la boca.
• Digestión mecánica: Es la fragmentación física de los alimentos mediante la masticación
y movimientos peristálticos.
• Digestión química: Es la descomposición molecular de los alimentos mediante enzimas
digestivas y ácidos.
• Absorción: Es el transporte de nutrientes desde el intestino hacia el torrente sanguíneo o
linfático.
• Eliminación: Expulsión de los desechos no absorbidos en forma de heces.
Es así que la recuperación de pacientes y la prevención de complicaciones en cuanto a su
nutrición,dependen en gran medida de una comprensión profunda del proceso digestivo, desde la
ingestión inicial hasta la absorción final de nutrientes.
En el paciente hospitalizado, la nutrición participa de manera importante en su recuperación y
evolución clínica, de acuerdo a la patología presente y al motivo de la hospitalización. A su vez,
éste es un paciente especialmente vulnerable, debido al riesgo de adquirir enfermedades intra
hospitalarias, debido al distanciamiento de su medio ambiente familiar y social, lo que repercute,
indudablemente, en su bienestar psicológico y en su recuperación. Éste a su vez, es más propenso
a desarrollar desnutrición, lo que resta las posibilidades de recuperación temprana y total. Al igual,
se ha demostrado ampliamente que índices altos de nutrición inadecuada en pacientes
La fisiología humana estudia cómo las células, los tejidos y los sistemas de órganos trabajan juntos
mediante diversos procesos químicos y físicos para apoyar las funciones vitales. El estudio de la
fisiología gira principalmente en torno a la tendencia del cuerpo a mantener la homeostasis, es
decir, la capacidad de mantener el estado del ambiente interno estable y garantizar la
supervivencia.
En términos de estructura y función, el cuerpo humano está organizado en seis
niveles: químico (átomos y moléculas), células, tejidos, órganos, sistema de órganos y
el organismo en general. Es de gran importancia, por lo tanto, conocer la y fisiología del cuerpo
humano. Cada nivel se basa en el anterior, desde los componentes químicos más básicos hasta un
ser humano en pleno funcionamiento.
La digestión es un proceso fisiológico esencial mediante el cual los alimentos son descompuestos
en moléculas más pequeñas que el cuerpo puede absorber y utilizar como energía, nutrientes y
materiales de construcción celular. Este proceso involucra tanto mecanismos químicos como
mecánicos y se lleva a cabo a lo largo del tracto digestivo, desde la boca hasta el intestino
delgado.
Ésta implica una serie de pasos coordinados que comienzan con la ingestión de alimentos y
terminan con la absorción de nutrientes en el torrente sanguíneo. Este proceso se divide en varias
fases que aseguran que los nutrientes sean transformados en formas aprovechables por el
organismo.
• Ingestión: Definida como la introducción de alimentos en la boca.
• Digestión mecánica: Es la fragmentación física de los alimentos mediante la masticación
y movimientos peristálticos.
• Digestión química: Es la descomposición molecular de los alimentos mediante enzimas
digestivas y ácidos.
• Absorción: Es el transporte de nutrientes desde el intestino hacia el torrente sanguíneo o
linfático.
• Eliminación: Expulsión de los desechos no absorbidos en forma de heces.
Es así que la recuperación de pacientes y la prevención de complicaciones en cuanto a su
nutrición,dependen en gran medida de una comprensión profunda del proceso digestivo, desde la
ingestión inicial hasta la absorción final de nutrientes.
En el paciente hospitalizado, la nutrición participa de manera importante en su recuperación y
evolución clínica, de acuerdo a la patología presente y al motivo de la hospitalización. A su vez,
éste es un paciente especialmente vulnerable, debido al riesgo de adquirir enfermedades intra
hospitalarias, debido al distanciamiento de su medio ambiente familiar y social, lo que repercute,
indudablemente, en su bienestar psicológico y en su recuperación. Éste a su vez, es más propenso
a desarrollar desnutrición, lo que resta las posibilidades de recuperación temprana y total. Al igual,
se ha demostrado ampliamente que índices altos de nutrición inadecuada en pacientes