ESTETICA MEDIEVAL
Durante el mandato de Julio César surge una nueva religión, el cristianismo.
Eran diferentes grupos. Eran diferentes grupos de personas que discuten que es
el cristianismo, hasta San Agustín.
San Agustín (345-430 a. C) vuelve a la religión cristiana a la religión de Estado.
El Cristianismo venía como un mensaje de “paz y amor”, a diferencia de otras
religiones que también estaban surgiendo en ese momento. También decían que
si “vos” seguís el libro (la biblia), luego de la vida podrías reunirte con el uno
(Dios), es decir, ir al cielo.
Dado que la filosofía no ayudaba con el discurso cristiano sobre Dios, dicha
religión tuvo que recurrir a la fé. Esto ayudó para que el Cristianismo siga
creciendo, ya que la fé no implica conocer, sino sólo creer. Es así como San
Agustín logra poner un origen y este origen es Dios (origen de todo).
Una vez establecido el origen, la religión cristiana va a necesitar tener su propio
arte, para decir algo nuevo. En algunos casos va a hacer formas nuevas y en
otras va a renovarlas. Ejemplo de esto es: la basílica (Roma) pasa a ser la
iglesia. Donde estaba la figura de César ahora va a estar Cristo.
En las artes visuales Plotino es quien marca la pauta (pensador pre-cristiano),
que plantea una especie de religión que sintetiza las ideas cristianas y las de
Osiris, de caracter “ilumanación”. Los cristianos van a tomar el plano rebatido,
que de cuenta en su credo, es decir, la religión de todos.
Otra cosa que va decir San Agustín el hombre no es malo, para él el malo es
ausencia de bien (aún no se plantea la existencia del diablo).
Las antiguas universidades (Europa) se forman como talleres catedralicios o en
abadías, para después independizarse, esto de la mano de los señores
feudales. Estas universidades tienen la característica de ser autónomas.
Estas nuevas universidades se disponían a confrontar a la vieja iglesia, la vieja
iglesia patricia; donde se plantea una división entre el alma y el cuerpo.
Solamente Dios es bueno, el alma y la belleza la usa Dios para que el alma
aspire a ir hacia Dios. La patrística también plantea que estamos concebidos en
el pecado, por lo cual el hombre no está destinado a ser la belleza.