La historia empieza con un prólogo, escrito por un Marlow en el cual se explica que la
narración presenta hechos verosímiles pero que no tiene que ser una historia real; debido a
que al igual que otros muchos autores, se toman pequeñas licencias para apelar a los lectores
y hacer sus relatos más interesantes. Así, los personajes expresan sus emociones siguiendo su
carácter individual, no las opiniones del autor. Además, la historia fue escrita en 1816, cuando
unos amigos se encontraban por Ginebra y debido al mal tiempo se quedaban dentro al lado
del fuego mientras contaban historias de terror y fantasmas de tradición alemana. Así, cuando
el tiempo mejoró ella fue la única en acabar la historia.
Prefacio
1ª carta
Robert Walton escribe una carta a su hermana, la señora Saville de Inglaterra, desde el norte
de Londres en diciembre. En la carta cuenta su viaje hacia el polo norte pasando por los mares
helados que lleva intentando realizar desde que era un niño, obsesionado con ello debido a
que el sol nunca se pone, todo es frío, pero tampoco hay ni nieve ni hielo es como si fuera el
lugar donde se crean los seres celestiales. Ahora volvía a tener todo el espíritu que tuvo de
niño por leer libros de esos en la biblioteca de su tío Thomas, si padre no había podido cumplir
su último deseo y ahora Robert había recobrado esa pasión que perdió cuando quiso ser poeta
como Homero o Shakespeare. En este viaje podría descubrir el magnetismo, encontrar el
camino más corto para llegar a otros países, descubrir un territorio nunca explorado por los
hombres…. Obviamente, tenía miedo; pero tenía que dejarlo pasar tanto para él mismo como
para el resto de la tripulación. Para prepararse, empezó a meterse en barcos balleneros o en
barcos groenlandeses para entrar en contacto con el mar por las mañanas y por las noches
estudiar ciencia, mates o medicina (ciencias naturales útiles para un marinero aventurero).
Ideó su plan, iría a Rusia en esa época en la que la nieve permite deslizar los trineos y en San
Petersburgo o Arkángel (para irse acostumbrando al frío), compraría un barco y contrataría a
sus marineros; pero zarparía en junio.
2ª carta
La segunda carta la escribe en marzo, de manera que le dice que la primera parte de su plan se
encuentra completa, ha conseguido un barco y está reclutando a sus camaradas. Pero, a pesar
de ser grandes hombres, el capitán Walton se siente solo. Necesita de una migo que le
acompañe y al que pueda contar cómo se siente (porque es mejor decírselo a alguien que
dejarlo escrito por papel; aunque seguirá carteándose con su hermana). Con sus 28 años, se
acordaba de la pasión que sentía por la literatura universal y de cómo empezó a aprender
otros idiomas, explicando a su hermana que era un romántico perdido (exaltación de los
sentimientos). Su segundo de a bordo, era un hombre inglés muy culto y su contramaestre era
un hombre magnánimo que imponía orden con gran elegancia; por lo que tampoco podía
quejarse de estar solo. La gente espera que esa primavera fuera suave, por lo que a lo mejor
podría adelantar su viaje. A pesar de sus quejas por la falta de amistades, seguía estando
emocionado por el viaje.
3ª carta
, En julio ya se encuentran en el mar y esa carta es mandada por un tripulante que regresa a
Arkangel, el viaje transcurre según lo previsto. Robert Walton se encuentra emocionado pero
racional.
4ª carta
La noche del 31 de julio, vieron como un gran bloque de hielo se ponía en su camino, hecho
que les asustó, porque podría ser el fin de su viaje. Entonces, vieron a su lado, como un
hombre de grandes dimensiones, se encontraba en un trineo tirado por perros; pero perdieron
su rastro rápidamente. Este hecho extrañó a todos debido a que no sabían de la existencia de
costas cercanas. Pero el iceberg era más importante. A la mañana siguiente el bloque de hielo
se había roto y vieron a un hombre de dimensiones normales esta vez tirado por un trineo con
un perro. Los camaradas le hicieron subir a bordo y el capitán llegó y le dijo que se quedase. El
hombre le respondió que, dependiendo de la ruta, cuando se enteró que iban al norte accedió.
Le dieron sopa, alcohol y mantas y estuvo varios días callado. Luego, empezó a salir a la
cubierta para intentar ver al hombre que perseguía que huye de él (cosa que dijo a un
camarada que preguntó del porqué de su viaje). El extranjero agradeció al capitán el hecho de
que sus camaradas no fueran pesados y Robert Walton le dijo que era lo normal. Según el
capitán, el joven tiene una mirada de odio o tensión durante todo el tiempo; pero luego le
miras y atisbas un rayo de bondad y benevolencia. Le encantaría conocer su historia y le
llegaba a considerar un amigo.
Diario de Robert Walton
El capitán se encuentra cada vez más interesado por la vida de su amigo, debido a que le
encuentra como a un amigo. El viajero también cada vez se le veía más activo, preguntando
por la vida de los camaradas, llegando a preguntar por la vida del capitán. Este le contó su
infancia, pero acabaron siendo puras reflexiones que culminaron con una reflexión sobre que
la gente que vivía en la seguridad, pero en la mediocridad necesitaban de rebeldía. Este hecho
enfadó al extranjero que provocó que necesitase varios días para recuperar la serenidad
(porque le dijo que toda la gente que pensaba así necesitaba pasar por lo que él había pasado).
Entonces dijo que algún día le contaría su relato, hecho que fascinó al capitán. Provocando que
cada día sintiese más simpatía por el joven, considerándolo un joven que vive sufriendo,
permitiéndole distinguir entre el sufrimiento y lo vivo y lo muerto.
El joven decidió contarle la historia que hacía que reaccionase así, debido a que, en un tiempo,
él pensaba igual que el capitán sobre la vida, le avisó que el relato le podría parecer surrealista,
pero sabía que no le provocaría la risa. Entonces, decidió contarle todo con tal de así conseguir
la paz eterna, y nada le haría cambiar de opinión. Entonces, el capitán con su consentimiento
decidió transcribir todo.
Relato del doctor Frankenstein
Víctor provenía de una familia de Ginebra, en la que sus antepasados tenían títulos nobiliarios.
Su padre, al igual que parte de su familia antes, se dedicaba a la vigilancia siendo oficial o
policía, por lo que era querido y respetado por todos. Tenía un amigo, Beaufort, que tan
pronto tuvo riqueza, la perdió y se arruinó por lo que se fue con su hija a Lucerna. Debido a su
carácter orgulloso, nunca cogió el dinero que le ofrecía el padre de Víctor, provocando que tras
una ardua búsqueda de 10 meses, el padre encontrase su paradero. Pero, su amigo estaba
muerto, y su hija Caroline estaba a punto de fallecer (cuando su padre cayó enfermo, ella
buscaba trabajo para mantenerle, pero le acabó siendo imposible y su padre murió). El padre