1. Fundamentos de marketing
Cuando hablamos de marketing, lo primero que tienes que entender es que
no se trata solo de vender, sino de entender al cliente y crear algo
que realmente le interese.
El marketing empieza con algo básico: las personas tienen necesidades
(comer, vestir, seguridad). A partir de ahí aparecen los deseos, que es
cómo cada persona quiere satisfacer esas necesidades. Por ejemplo, todos
necesitamos comer, pero alguien puede querer una pizza, otro sushi.
Cuando una persona tiene dinero y ganas de comprar algo específico, eso
ya se convierte en demanda.
El objetivo del marketing es muy claro: conectar lo que la empresa
ofrece con lo que la gente quiere.
Por eso las empresas estudian el mercado, es decir, analizan a las personas
para saber:
qué necesitan
qué prefieren
cuánto están dispuestas a pagar
También hay diferentes tipos de marketing. Por ejemplo, el marketing
tradicional usa televisión o carteles, mientras que el marketing digital
usa internet, redes sociales o anuncios en Google. Hoy en día, el digital es el
más importante porque es donde están los consumidores.
2. Comportamiento del consumidor
Aquí estudiamos algo muy importante: por qué la gente compra lo que
compra.
La decisión de compra no es aleatoria. Siempre pasa por un proceso mental.
Primero, la persona detecta una necesidad. Por ejemplo: “tengo hambre”.
Después empieza a buscar información: mira restaurantes, precios o
recomendaciones. Luego compara opciones: cuál es mejor, más barato o
más rápido. Después toma la decisión de compra. Y finalmente, después de
comprar, evalúa si quedó satisfecho o no.
Pero no todo es racional. También influyen muchos factores:
La familia puede influir en lo que compras.
Los amigos también.
La cultura cambia completamente los hábitos.
Y la psicología, como emociones o motivaciones, es clave.
Por eso el marketing intenta influir en cada una de estas fases, haciendo
que el consumidor elija una marca en concreto.