La inclusión de la subjetividad en la
epidemiología: identificando nuevos
paradigmas
ANA CECILIA AUGSBURGER y SANDRA SILVANA GERLERO
Revista Psicología y Sociedad, Número 16. Mayo 2004, pp. 71-80
Resumen
El concepto de subjetividad y sus modos específicos de constitución resultan un aporte in-
soslayable para quienes exploramos la expresión colectiva de los procesos de salud–
enfermedad mental, y de los procesos psíquicos implicados en las formas de vivir, enfermar,
padecer, y sanar. Las nociones de sujeto y subjetividad han estado ausentes en el transcurso
del desenvolvimiento histórico de la epidemiología en su conjunto, y de la epidemiología
psiquiátrica en forma particular y significativa.
La problematización de las categorías de enfermedad mental y sufrimiento psíquico, a la luz
de la perspectiva histórica con que la epidemiología construye su objeto, podrían contribuir
a repensar los paradigmas de la disciplina.
Introducción
El concepto de subjetividad y sus modos específicos de constitución resultan un aporte in-
soslayable para quienes exploramos la expresión colectiva de los procesos de salud – enfer-
medad mental, y de los procesos psíquicos implicados en las formas de vivir, enfermar, pa-
decer, y sanar. Sin embargo, no podemos desconocer que las nociones de sujeto y subjetivi-
dad han estado ausentes en el transcurso del desenvolvimiento histórico de la epidemiología
en su conjunto, y de la epidemiología psiquiátrica en forma particular y significativa. Sin
lugar a dudas la epidemiología psiquiátrica está en desintonía tanto con las principales pro-
puestas que atraviesan en las últimas décadas el campo de la salud mental y renuevan con-
ceptos y prácticas en particular; como con las reconceptualizaciones que se están produ-
ciendo en el campo de las prácticas sanitarias en general.
Adoptando una visión limitada y reduccionista de los padecimientos de orden psíquico la
epidemiología ha eludido incorporar la noción de subjetividad en el ámbito de la reflexión
sobre la producción y la distribución de los problemas de salud mental en los grupos socia-
les. De este modo, los problemas de orden práctico que emergen al momento de identificar
y visibilizar problemas de salud mental que no se encuadran como diagnósticos de patolo-
Salud Pública – Salud Mental | Año académico 2020 1
, gías o al momento de elaborar información epidemiológica específica de salud mental, resal-
tan en toda su magnitud como problemas de orden teórico y metodológico.
En este artículo se busca desarrollar una argumentación que sustente la necesidad actual de
la epidemiología en salud mental de incorporar conceptos y categorías teóricas con amplio
desarrollo en el seno de las ciencias sociales. Desde diversos campos disciplinares, y con
aportes de conocimientos filosóficos, psicológicos, antropológicos, psicoanalíticos y lingüís-
ticos entre otros, las nociones de sujeto y de subjetividad, presentan un sostenido debate,
contrastando con el relativo desconocimiento que ha hecho de ellas la epidemiología. La
contribución y el diálogo con otras disciplinas, en busca de un entendimiento y una com-
prensión más amplia de la complejidad de los fenómenos de salud–enfermedad, puede apa-
rejar fuertes consecuencias ventajosas en aspectos tanto prácticos como teóricos.
La epidemiología: un campo de controversias teóricas
Desde su mismo proceso de constitución la epidemiología reúne variadas definiciones en
torno de su objeto de estudio que dan cuenta de la heterogeneidad de posiciones teóricas y
epistemológicas que la atraviesan. A nuestro juicio, se acerca bastante al reconocimiento de
su especificidad, delimitarla como la descripción, y el análisis de las condiciones de produc-
ción y distribución de los procesos de salud–enfermedad en las poblaciones humanas con la
perspectiva de intervenir sobre ellas para facilitar su transformación.
En el campo de la producción de conocimientos científicos, la epidemiología puede ser
nombrada como una ciencia de la modernidad, momento a partir del cual los saberes en
torno a los procesos de salud – enfermedad en su dimensión colectiva se sostienen en un
conjunto de enunciados organizados, coherentes, demostrables e institucionalizados, acorde
a los criterios del modelo científico vigente. El interés por indagar la dimensión social y las
condiciones históricas de los procesos de enfermar de las personas y los grupos, está presente
desde los albores de producción de la disciplina, y encuentra cabida en el marco de una
época en que la necesidad de mano de obra del capitalismo naciente lleva a los Estados mo-
dernos a pre-ocuparse por las condiciones sanitarias de sus trabajadores y de su población
en general.
Este interés opacado y eludido con los desarrollos en el campo epidemiológico de los siglos
XIX y XX, es retomado bajo la perspectiva de una teoría crítica de la epidemiología desde la
década del ’70, en la cual las heterogeneidades y las desigualdades en el dominio de la salud
y de la enfermedad constituyen el principal objeto de la epidemiología. En la perspectiva
crítica la epidemiología no es sólo elaboración de descripciones acerca de la magnitud y de
la distribución de las enfermedades sino un área de producción de conocimientos que actúa
viabilizando un proyecto de organización de las prácticas en concordancia con las explica-
ciones de la génesis de los procesos de salud - enfermedad en las poblaciones. De cara a esta
propuesta la epidemiología ya no puede ser enrolada en la circunscripción clásica de cien-
cias de la salud, en la medida que los procesos sociales son determinantes y escenario de las
enfermedades, las teorías relativas a aquellos suman al campo de las ciencias sociales como
Salud Pública – Salud Mental | Año académico 2020 2
epidemiología: identificando nuevos
paradigmas
ANA CECILIA AUGSBURGER y SANDRA SILVANA GERLERO
Revista Psicología y Sociedad, Número 16. Mayo 2004, pp. 71-80
Resumen
El concepto de subjetividad y sus modos específicos de constitución resultan un aporte in-
soslayable para quienes exploramos la expresión colectiva de los procesos de salud–
enfermedad mental, y de los procesos psíquicos implicados en las formas de vivir, enfermar,
padecer, y sanar. Las nociones de sujeto y subjetividad han estado ausentes en el transcurso
del desenvolvimiento histórico de la epidemiología en su conjunto, y de la epidemiología
psiquiátrica en forma particular y significativa.
La problematización de las categorías de enfermedad mental y sufrimiento psíquico, a la luz
de la perspectiva histórica con que la epidemiología construye su objeto, podrían contribuir
a repensar los paradigmas de la disciplina.
Introducción
El concepto de subjetividad y sus modos específicos de constitución resultan un aporte in-
soslayable para quienes exploramos la expresión colectiva de los procesos de salud – enfer-
medad mental, y de los procesos psíquicos implicados en las formas de vivir, enfermar, pa-
decer, y sanar. Sin embargo, no podemos desconocer que las nociones de sujeto y subjetivi-
dad han estado ausentes en el transcurso del desenvolvimiento histórico de la epidemiología
en su conjunto, y de la epidemiología psiquiátrica en forma particular y significativa. Sin
lugar a dudas la epidemiología psiquiátrica está en desintonía tanto con las principales pro-
puestas que atraviesan en las últimas décadas el campo de la salud mental y renuevan con-
ceptos y prácticas en particular; como con las reconceptualizaciones que se están produ-
ciendo en el campo de las prácticas sanitarias en general.
Adoptando una visión limitada y reduccionista de los padecimientos de orden psíquico la
epidemiología ha eludido incorporar la noción de subjetividad en el ámbito de la reflexión
sobre la producción y la distribución de los problemas de salud mental en los grupos socia-
les. De este modo, los problemas de orden práctico que emergen al momento de identificar
y visibilizar problemas de salud mental que no se encuadran como diagnósticos de patolo-
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, gías o al momento de elaborar información epidemiológica específica de salud mental, resal-
tan en toda su magnitud como problemas de orden teórico y metodológico.
En este artículo se busca desarrollar una argumentación que sustente la necesidad actual de
la epidemiología en salud mental de incorporar conceptos y categorías teóricas con amplio
desarrollo en el seno de las ciencias sociales. Desde diversos campos disciplinares, y con
aportes de conocimientos filosóficos, psicológicos, antropológicos, psicoanalíticos y lingüís-
ticos entre otros, las nociones de sujeto y de subjetividad, presentan un sostenido debate,
contrastando con el relativo desconocimiento que ha hecho de ellas la epidemiología. La
contribución y el diálogo con otras disciplinas, en busca de un entendimiento y una com-
prensión más amplia de la complejidad de los fenómenos de salud–enfermedad, puede apa-
rejar fuertes consecuencias ventajosas en aspectos tanto prácticos como teóricos.
La epidemiología: un campo de controversias teóricas
Desde su mismo proceso de constitución la epidemiología reúne variadas definiciones en
torno de su objeto de estudio que dan cuenta de la heterogeneidad de posiciones teóricas y
epistemológicas que la atraviesan. A nuestro juicio, se acerca bastante al reconocimiento de
su especificidad, delimitarla como la descripción, y el análisis de las condiciones de produc-
ción y distribución de los procesos de salud–enfermedad en las poblaciones humanas con la
perspectiva de intervenir sobre ellas para facilitar su transformación.
En el campo de la producción de conocimientos científicos, la epidemiología puede ser
nombrada como una ciencia de la modernidad, momento a partir del cual los saberes en
torno a los procesos de salud – enfermedad en su dimensión colectiva se sostienen en un
conjunto de enunciados organizados, coherentes, demostrables e institucionalizados, acorde
a los criterios del modelo científico vigente. El interés por indagar la dimensión social y las
condiciones históricas de los procesos de enfermar de las personas y los grupos, está presente
desde los albores de producción de la disciplina, y encuentra cabida en el marco de una
época en que la necesidad de mano de obra del capitalismo naciente lleva a los Estados mo-
dernos a pre-ocuparse por las condiciones sanitarias de sus trabajadores y de su población
en general.
Este interés opacado y eludido con los desarrollos en el campo epidemiológico de los siglos
XIX y XX, es retomado bajo la perspectiva de una teoría crítica de la epidemiología desde la
década del ’70, en la cual las heterogeneidades y las desigualdades en el dominio de la salud
y de la enfermedad constituyen el principal objeto de la epidemiología. En la perspectiva
crítica la epidemiología no es sólo elaboración de descripciones acerca de la magnitud y de
la distribución de las enfermedades sino un área de producción de conocimientos que actúa
viabilizando un proyecto de organización de las prácticas en concordancia con las explica-
ciones de la génesis de los procesos de salud - enfermedad en las poblaciones. De cara a esta
propuesta la epidemiología ya no puede ser enrolada en la circunscripción clásica de cien-
cias de la salud, en la medida que los procesos sociales son determinantes y escenario de las
enfermedades, las teorías relativas a aquellos suman al campo de las ciencias sociales como
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