Radiología en traumatismos. Paciente en camilla
Con frecuencia, aparecen situaciones en las que el técnico radiólogo se encuentra
con pacientes que se hallan enfermos y debilitados o que han sufrido un
traumatismo, y ambos casos requieren adaptaciones en el posicionamiento y en la
asistencia.
Puede ocurrir que los pacientes no puedan ser llevados al departamento de
radiología para someterse a los procedimientos radiológicos de rutina. En su lugar,
se debe llevar un aparato portátil de rayos X al servicio de urgencias o a la
cabecera del paciente.
Incluso si los pacientes son llevados al departamento de radiología, pueden estar
inmovilizados de varias formas, de las que la más frecuente es la fijación a una
tabla vertebral (inmovilización de la columna tipo colchón o pala rígida), con un
collarín cervical. E
Otros pueden tener una o más férulas indicativas de posibles facturas o luxaciones
de las extremidades.
Es necesario realizar una adaptación considerable de los ángulos del rayo central
(RC) y de la colocación del receptor de imagen (RI).
En estos casos es necesario saber cómo movilizar el paciente cuando éste no
puede cooperar o lo hace de forma limitada.
El objetivo es:
*proporcionar seguridad y bienestar al paciente lo mejor que se pueda para
realizar los exámenes.
Obtención de imágenes en caso de traumatismos
Estos procedimientos se suelen realizar en condiciones difíciles, pero urgentes,
con limitadas opciones de repetición.
La colimación correcta y el centrado adecuado son factores relevantes en todos
los sistemas de imagen, incluida la modalidad digital.
La colimación en pacientes con traumatismos (sobre todo cuando no se puede
desvestir adecuadamente para la exploración) puede eliminar las interacciones del
haz primario con cuerpos extraños, como monedas de metal u objetos de la tabla
vertebral, lo que puede dar lugar a radiación dispersa, lo que degrada la calidad de
la imagen.
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,Fundamentos de Radiología y Enfermería Radiológica UNPAZ .
Cada paciente que ha sufrido un traumatismo y cada situación son únicos, y el
técnico debe evaluar al paciente y adaptar los ángulos del rayo central y la
colocación del receptor de imagen, si es necesario.
Sin embargo, todas las imágenes deben ser tan reales como las usadas en
radiología general como sea posible.
El técnico debe tener en cuenta los tres principios siguientes a la hora de realizar
radiografías en traumatismos:
PRINCIPIO 1: DOS PROYECCIONES A 90° ENTRE SÍ CON ALINEACIÓN REAL
ENTRE EL RAYO CENTRAL, LA REGIÓN EXPLORADA Y EL RECEPTOR DE
IMAGEN
La radiología en traumatismos suele requerir dos proyecciones tomadas a 90° (o
en ángulo recto entre sí) manteniendo al mismo tiempo una alineación real entre el
rayo central, la región explorada y el receptor de imagen.
Las proyecciones preferidas son AP o PA verdadera y lateral pura o real, que se
consiguen girando la región del cuerpo (posicionamiento estándar) o angulando el
rayo central y el receptor de imagen si es necesario (posición de adaptación al
traumatismo).
De esta forma, puede mantenerse la alineación entre el rayo central, la región
explorada y el receptor de imagen, aunque el paciente no pueda volverse ni
girarse.
Cuando se efectúan adaptaciones durante la realización de cualquier imagen
radiológica, se debe incluir toda la información posible sobre el modo en el que se
obtuvo la imagen.
Esta información consiste en el ángulo del rayo central, la proyección del rayo
(AP/PA/lateral/oblicua/transversal) y la posición en bipedestación, semiincorporada
o en decúbito supino.
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, Fundamentos de Radiología y Enfermería Radiológica UNPAZ .
AP del pie (posición de adaptación al traumatismo).
Lateral de pie.
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