EDUCATIVO
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, Importancia del estudio de lo sociología en la actualidad
Desde los años cincuenta, la sociología del trabajo/industrial concedía una gran
atención a los interrogantes del trabajo obrero y los movimientos sociales
suscitados por éstos en las relaciones de producción, para la humanización y
dignidad de los trabajadores. A comienzos se trataba de una subdisciplina en
las investigaciones sociológicas científicas, con sus obras de referencia como
“Traité de sociologie du travail (1961-62)” y sus equipos de investigación
especializados, sostenidos por el Centro Nacional de la Investigación Científica
(CNRS), alrededor de una segunda generación de investigadores en este
enfoque, Alain Touraine, Michel Crozier, Jean-Daniel Reynaud. Los programas
públicos de investigación y las demandas de las organizaciones sindicales,
además de las empresas han contribuido ampliamente a la dinámica de esta
subdisciplina.
Desde sus orígenes, la sociología del trabajo se ha embarcado en la
racionalización y dignificación industrial, siguiendo, especialmente, el curso de
la evolución técnica, tecnológicas y de las formas de organización; no obstante,
la racionalización industrial estaba vista como un problema significativo, como
el problema de la deshumanización del trabajo obrero; el proyecto científico era
entonces el de enunciar las condiciones bajo las cuales se le buscaría una
salida a ese problema. La sociología del trabajo se ha interesado inicialmente
en el movimiento de taylorización (sugiere la división del trabajo que conlleva la
especialización de un trabajador en realizar una operación para crear un
producto, así se podrá ahorrar tiempo y aumentar la productividad), en las
primeras experiencias de recomposición del trabajo parcelario, en la
automatización de procesos, luego en las formas de calificación y en la
influencia de las evoluciones técnicas (la pregunta por el determinismo técnico).
La preocupación era mostrar en qué medida la intervención de los actores
sociales y los dirigentes podían modular los efectos de la racionalización
capitalista, donde se consideraba la división del trabajo como un constructo
político y social, donde las relaciones profesionales eran a la vez el catalizador
del cambio social para el sociólogo.