PERÍODO PLACENTARIO NORMAL ALUMBRAMIENTO O TERCER PERÍODO
DEL PARTO
Es el período comprendido entre el nacimiento y la expulsión de la placenta. La
placenta se separa de su inserción y se expulsa junto con las membranas ovulares.
En este periodo se producen la mayoría de las hemorragias graves, que
representan una de las principales causas obstétricas directas de muerte materna.
I.Tiempos de alumbramiento (Tercer periodo del parto)
Este periodo comprende 4 etapas:
1) Desprendimiento de la placenta
2) Desprendimiento de las membranas
3) El descenso
4) La expulsión
1) Desprendimiento de la placenta
El feto se desprende, el útero se retrae para adaptarse a su menor
contenido. Todavía la placenta permanece un tiempo (algunos minutos)
adherida a él. A continuación del nacimiento, sobre la retracción señalada se
agregan fuertes contracciones rítmicas, que no son sino continuación de las
del parto, sin interrupción y similares a esa en intensidad y frecuencia: esta
actividad contráctil será el motivo fundamental del desprendimiento de la
placenta. El útero continúa contrayéndose con las mismas características
que durante el parto. Las contracciones de una intensidad de 50 mm Hg y
frecuencia que varía entre 3 y 5 cada 10 minutos ejercen presión sobre la
placenta. Esta actividad determina el desprendimiento y descenso de la
placenta. No se precisan más de dos o tres contracciones para obtener este
efecto; el tiempo que se demora oscila entre 4 y 8 minutos, con un término
medio de 6 minutos. Este tiempo es denominado tiempo corporal.
Las contracciones descritas son indoloras por estar ausentes en ellas la
distensión la isquemia prolongada, no son apreciadas clínicamente. Las
contracciones acortan el sector de la pared uterina sobre el que está
implantada la placenta al no tener el mismo índice de retractilidad que la
pared sobre la que asienta, no puede acompañar la paralelamente en el
acortamiento, y la pared sólo logra continuar este proceso de retracción y
acortamiento desgarrando la trabécula y los vasos que la unen a la placenta.
Las contracciones constituyen el agente fundamental del desprendimiento.
Interviene otro mecanismo para colaborar en el proceso de separación. La
rotura de los vasos durante el desprendimiento produce un hematoma
interuteroplacentario cuyó crecimiento intensifica excéntricamente el
proceso de disección: la placenta recoge esa sangre y se invierte contenido
, en su concavidad es de hematoma, el que por su peso termina arrastrando
el resto de la misma aún no desprendido, así como las membranas
circundantes.
Este desgarro de las trabéculas y de los vasos en el mecanismo íntimo
fundamental del desprendimiento.
El plano de desprendimiento de la placenta asienta en la capa más superficial
de la esponjosa; la parte profunda de esta permanece fija en la decidua, su
parte superficial sale adherida a la superficie de cotiledones y aparece sobre
estos como una membrana de color grisáceo brillante, de aspecto barnizado,
que cubre toda la cara materna de la placenta.
El mecanismo por el que puede desprenderse la placenta se verifica de dos
maneras distintas:
A) El de Baudelocque-Schultze: En el la placenta inicia su
desprendimiento en el centro de su zona de inserción, con la
consiguiente hemorragia al intensificarse se convierte en el hematoma
retroplacentario, que termina de desprender la placenta interviniendola
y alojándose en su cavidad; la placenta así desprendida y empujada
por el hematoma descrito es expulsada al exterior por su cara fetal, y
la acumulación de sangre del citado hematoma retroplacentario. Toda
la pérdida sanguínea del alumbramiento se producirá al final, salvo
que antes haya podido labrarse un camino disecando el plano
existente entre el adhesivo y las membranas.
B) El Baudelocque-Ducan: Al iniciarse el desprendimiento en el borde de
la placenta y extenderse hacia el centro de la misma: al expulsar te
aparecerá primero el borde de la placenta. La pérdida sanguínea será
notoria desde que se inicia el desprendimiento, antes de la expulsión.
2) Desprendimiento de las membranas
Las membranas se desprenden por idéntico proceso. Las contracciones del útero
que sobreviven, al accionar sobre un tejido distinto, pliegan primero las membranas
y las desprenden después; el mismo peso de la placenta, en su en su descenso,
terminará de desprenderlas por simple tironeo. El proceso finaliza luego despuntada
la placenta que aún cuelga de las membranas no completamente desprendidas.
3) Descenso de la placenta
Desprendida la placenta, ésta desciende del cuerpo el segmento y de aquí a la
vagina, ocurre en parte porque continúa cierta actividad contráctil del útero y
mayormente por el peso mismo de la placenta arrastra las membranas desde la
DEL PARTO
Es el período comprendido entre el nacimiento y la expulsión de la placenta. La
placenta se separa de su inserción y se expulsa junto con las membranas ovulares.
En este periodo se producen la mayoría de las hemorragias graves, que
representan una de las principales causas obstétricas directas de muerte materna.
I.Tiempos de alumbramiento (Tercer periodo del parto)
Este periodo comprende 4 etapas:
1) Desprendimiento de la placenta
2) Desprendimiento de las membranas
3) El descenso
4) La expulsión
1) Desprendimiento de la placenta
El feto se desprende, el útero se retrae para adaptarse a su menor
contenido. Todavía la placenta permanece un tiempo (algunos minutos)
adherida a él. A continuación del nacimiento, sobre la retracción señalada se
agregan fuertes contracciones rítmicas, que no son sino continuación de las
del parto, sin interrupción y similares a esa en intensidad y frecuencia: esta
actividad contráctil será el motivo fundamental del desprendimiento de la
placenta. El útero continúa contrayéndose con las mismas características
que durante el parto. Las contracciones de una intensidad de 50 mm Hg y
frecuencia que varía entre 3 y 5 cada 10 minutos ejercen presión sobre la
placenta. Esta actividad determina el desprendimiento y descenso de la
placenta. No se precisan más de dos o tres contracciones para obtener este
efecto; el tiempo que se demora oscila entre 4 y 8 minutos, con un término
medio de 6 minutos. Este tiempo es denominado tiempo corporal.
Las contracciones descritas son indoloras por estar ausentes en ellas la
distensión la isquemia prolongada, no son apreciadas clínicamente. Las
contracciones acortan el sector de la pared uterina sobre el que está
implantada la placenta al no tener el mismo índice de retractilidad que la
pared sobre la que asienta, no puede acompañar la paralelamente en el
acortamiento, y la pared sólo logra continuar este proceso de retracción y
acortamiento desgarrando la trabécula y los vasos que la unen a la placenta.
Las contracciones constituyen el agente fundamental del desprendimiento.
Interviene otro mecanismo para colaborar en el proceso de separación. La
rotura de los vasos durante el desprendimiento produce un hematoma
interuteroplacentario cuyó crecimiento intensifica excéntricamente el
proceso de disección: la placenta recoge esa sangre y se invierte contenido
, en su concavidad es de hematoma, el que por su peso termina arrastrando
el resto de la misma aún no desprendido, así como las membranas
circundantes.
Este desgarro de las trabéculas y de los vasos en el mecanismo íntimo
fundamental del desprendimiento.
El plano de desprendimiento de la placenta asienta en la capa más superficial
de la esponjosa; la parte profunda de esta permanece fija en la decidua, su
parte superficial sale adherida a la superficie de cotiledones y aparece sobre
estos como una membrana de color grisáceo brillante, de aspecto barnizado,
que cubre toda la cara materna de la placenta.
El mecanismo por el que puede desprenderse la placenta se verifica de dos
maneras distintas:
A) El de Baudelocque-Schultze: En el la placenta inicia su
desprendimiento en el centro de su zona de inserción, con la
consiguiente hemorragia al intensificarse se convierte en el hematoma
retroplacentario, que termina de desprender la placenta interviniendola
y alojándose en su cavidad; la placenta así desprendida y empujada
por el hematoma descrito es expulsada al exterior por su cara fetal, y
la acumulación de sangre del citado hematoma retroplacentario. Toda
la pérdida sanguínea del alumbramiento se producirá al final, salvo
que antes haya podido labrarse un camino disecando el plano
existente entre el adhesivo y las membranas.
B) El Baudelocque-Ducan: Al iniciarse el desprendimiento en el borde de
la placenta y extenderse hacia el centro de la misma: al expulsar te
aparecerá primero el borde de la placenta. La pérdida sanguínea será
notoria desde que se inicia el desprendimiento, antes de la expulsión.
2) Desprendimiento de las membranas
Las membranas se desprenden por idéntico proceso. Las contracciones del útero
que sobreviven, al accionar sobre un tejido distinto, pliegan primero las membranas
y las desprenden después; el mismo peso de la placenta, en su en su descenso,
terminará de desprenderlas por simple tironeo. El proceso finaliza luego despuntada
la placenta que aún cuelga de las membranas no completamente desprendidas.
3) Descenso de la placenta
Desprendida la placenta, ésta desciende del cuerpo el segmento y de aquí a la
vagina, ocurre en parte porque continúa cierta actividad contráctil del útero y
mayormente por el peso mismo de la placenta arrastra las membranas desde la