1. ORIGEN.
El término surgió en 1987 a partir del análisis que el crítico Andzrej Wirth hizo
de las propuestas de Gertrude Stein (1874-1946) en cuyas obras planteaba la
idea de teatro como paisaje (landscape play).
Tras entender que en el teatro las emociones procedían de lo que había pasado
antes o iba a suceder después, propone obras que deban contemplarse como
un paisaje, en el presente, sin acción, trama ni progresión ni tensión dramática.
Utilizaba sobre todo las palabras para causar emociones en el lector (a veces en
bucles), lo que se llamaba performance verbal.
Sin embargo, el término se popularizó a partir del libro “Teatro Posdramático”
de Hans-Thies Lehmann en 1999. En él, investiga sobre las principales
corrientes innovadoras en el teatro y la danza entre 1970 y 1990.
El teatro posdramático se opone al teatro dramático.
Mientras el drama trata de representar un mundo ficticio por medio de la
imitación y la acción, en el posdramático desaparece la fábula y se desdibuja el
personaje, por lo que el lenguaje y el cuerpo del actor son autónomos y los
significantes se liberan de su significado (como las pinturas abstractas).
( CARACTERÍSTICAS )
- Sinestesia: recurso literario por el cual se mezclan percepciones de dos
sentidos diferentes (“el sol chilla”). Aparecen elementos individuales sin
relación entre sí. Aunque el espectador trate de buscar sentido a todo, el
creador lo impide (EJ: espectáculos de Bob Wilson o Romeo Castellucci).
- Performance text: el teatro sería “más presencia que representación,
proceso más que resultado, energía más que información”. El actor no
representa, sino que presenta su propio cuerpo, rompiéndose con la
tradición mimética.
- No jerarquía: los elementos (la música, el texto, la escenografía, la
iluminación…) van por vías diferentes, a veces acumulándose y generando
una saturación de signos que abruma al espectador o una carencia
(silencios, falta de movimiento..) que le despierte de la sobredosis
semiótica cotidiana (influencias de Bertolt Brecht y John Cage).